Namasigüe, Choluteca. — ¿Cuánto le cuesta al pueblo de Namasigüe cada viaje de sus autoridades? Esa es la pregunta que comienza a generar polémica tras la aprobación de un nuevo Reglamento de Viáticos y Gastos de Viaje por parte de la Corporación Municipal, encabezada por el alcalde Edwin Lindo.
El reglamento fue aprobado en la Sesión Ordinaria No. 7, celebrada el 27 de febrero de 2026 y establece montos que podrían llegar hasta 15,000 lempiras por viaje, dependiendo del destino y de la categoría del funcionario.
El documento clasifica a los beneficiarios en tres categorías. En la Categoría A) aparece el alcalde municipal; en la Categoría B), la vicealcaldesa, regidores y empleados corporativos; mientras que la Categoría C) corresponde a los empleados municipales.
Y aquí aparece uno de los puntos que más llama la atención.
¿Hasta L15,000 por un viaje?
Según el reglamento, un viaje del alcalde a Roatán contempla una asignación de L15,000, mientras que para destinos como Copán se establecen L12,000, Colón L11,000, La Ceiba L10,000, Tela L9,000 y San Pedro Sula L7,500.
Para los empleados municipales, los montos son menores, pero también pueden alcanzar cifras considerables: L12,000 para Roatán, L11,000 para Copán y L10,000 para Colón.
El reglamento además contempla que cuando el viaje y la estadía superen las ocho horas, se pagará el 100% del monto asignado, siempre que se justifiquen los gastos y exista comprobante de alojamiento u hospedaje.
Si el viaje dura menos de ocho horas, se establece el pago del 50% del valor correspondiente.
El dinero es público. Las preguntas también.
La discusión no debería limitarse a si un funcionario tiene derecho a recibir viáticos. La verdadera pregunta es si los montos aprobados son razonables, están debidamente sustentados y representan un uso responsable de los recursos de los contribuyentes de Namasigüe.
Por ejemplo: ¿cómo se determinaron los L1,500 LEMPIRAS diarios para el municipio de Choluteca? ¿Existe un estudio de costos que respalde esas cantidades? ¿Cuánto se ha presupuestado anualmente para viáticos? ¿Cuántos viajes realizan las autoridades? ¿Quién autoriza cada misión? ¿Se publicarán los informes de viaje, facturas y liquidaciones?
Y hay otra pregunta fundamental: ¿qué mecanismos de control existen para evitar que un viático termine convirtiéndose en un beneficio personal?
El propio reglamento define los viáticos como recursos destinados a cubrir hospedaje, alimentación, movilización interna y otros gastos relacionados con las funciones oficiales. También contempla gastos de representación, permanencia, capacitación y entrenamiento.
Por eso, la transparencia en cada lempira desembolsado resulta clave.
¿Beneficio para el pueblo o privilegio para funcionarios?
El argumento a favor de los viáticos es claro: los funcionarios y empleados que deben desplazarse por razones oficiales necesitan recursos para cumplir sus funciones.
Pero la polémica comienza cuando los montos son elevados y los ciudadanos desconocen cuánto se gastará, quién viajará, con qué propósito y qué resultados produjo cada misión.
En un municipio donde cada recurso público debería traducirse en obras, servicios y atención a las comunidades, un reglamento de esta naturaleza merece ser examinado con lupa.
No se trata de afirmar, sin pruebas, que exista corrupción o enriquecimiento indebido. Se trata de exigir información pública que permita determinar si el gasto está justificado.
La Corporación Municipal de Namasigüe, presidida por el alcalde Edwin Lindo, tiene ahora la oportunidad de despejar las dudas: publicar el reglamento íntegro, el presupuesto destinado a viáticos, las liquidaciones de los viajes y los documentos que demuestren que cada desembolso corresponde a una misión oficial.
Porque al final, la pregunta que queda sobre la mesa es sencilla:
¿Este reglamento fue diseñado para facilitar el trabajo de la Municipalidad o terminó creando una bolsa de viáticos que podría pesar sobre el bolsillo de los contribuyentes?
La respuesta no debería darse con discursos políticos.
Debería darse con documentos, facturas, informes y números.
¿Viáticos de lujo en Namasigüe? El reglamento aprobado por el alcalde Edwin Lindo que levanta sospechas

